Jumo es la nueva red social creada por el cofundador de Facebook . Aun antes de su lanzamiento, el pasado 30 de noviembre, ya contaba con 66.000 usuarios registrados.
Chris Hughes, de 26 años de edad, define su idea como ”una herramienta para cambiar el mundo”, que utilizará el potencial de Internet para que la gente encuentre, siga y apoye a aquellos que buscan soluciones dentro de sus comunidades, tanto a nivel local como globalr. El objetivo es, nada menos, salvar el mundo, utopía por la que podemos luchar desde esta nueva red social.
Chris, dedicó su último año a preparar esta iniciativa empresarial que está inspirada en Facebook y en su experiencia como responsable en la campaña de Barack Obama dentro de las redes sociales. Afirma justamente que esa experiencia le ayudó a entender cómo las herramientas en red y la tecnología pueden ayudar a resolver problemas sociales.
Nuestra ciudad está tan repleta de cosas para hacer y como es imposible conocerlas a todas, acá te acercamos un plan diferente: el teatro musical.
La calle Corrientes (nuestra Broadway) está cada día más linda, o al menos así la veo yo. Hasta podemos encontrar un puesto de tickets (como en Times Square)para comprar entradas con descuento a los espectáculos más populares y a los mejores que, aunque se sorprendan, suelen no ser los mismos.
Hace no tanto, podíamos disfrutar de un musical por temporada, o por año. En el último tiempo éste genero creció más que ningún otro, pero sigue siendo el más ignorado también. Este año tuvimos incontables obras musicales en cartel: La Bella y la Bestia, Despertar de Primavera, Avenida Q, Chicago, Las Mil y Una Noches, Sweeney Todd, Porque Sí!, Con-Fusionados, Corazón Idiota y muchos otros. Producciones que, aunque cueste creerlo, no tienen nada que envidiarle a Broadway o al West End londinense. Puestas sorprendentes, voces increíbles y ensambles para aplaudir de pie. Este año, inclusive, se entregaron por primera vez los premios Hugo en reconocimiento al talento en el teatro musical.
Este tipo de teatro es una de las bases del turismo en algunas de las ciudades más importantes del mundo. Estaría bueno que en Buenos Aires empecemos a prestarle atención y no tengamos que lamentar que producciones impecables duren como máximo 3 meses.
Algunas recomendaciones de obras que continúan en cartel: Drácula en el Teatro Astral, Chicago en el teatro Lola Membrives, Sweeney Todd en el teatro Maipo (por ser las últimas semanas, ¡hay miles de promos en entradas!) y El Diluvio que Viene, a partir de enero en el teatro Tronador de Mar del Plata.
Para estar al tanto de las novedades, y de las próximas obras a estrenarse, sugiero seguir a Fer Dente (protagonista de Despertar de Primavera y Seenwy Todd este año, y de La Novicia Rebelde a partir de marzo) y a Ricky Pashkus (director y productor de teatro musical) en Twitter.
En el mundo de la moda siempre se dice que “todo está inventado”, Ralph Lauren demostró que no es así.
El 10 de noviembre en las tiendas de la marca en Nueva York y Londres realizaron una nueva experiencia que ellos mismos califican de publicidad en 4D. Este lanzamiento se realizó en conmemoración de los 10 años de la innovación digital de la marca.
Durante el evento se veían jugadores de polo saltando desde un edificio o modelos que se deslizaban por el aire sobre las cabezas de los sorprendidos transeúntes, mientras desde la pantalla se lanzaba el perfume “Big Pony” al público. Una experiencia novedosa en la que se entremezcla las imágenes en 3D con efectos extra sincronizados con la imagen. Una de las novedades de este video es que las imágenes en 3D se veían sin necesidad de utilizar gafas especiales, un efecto logrado gracias a la tecnología de Samsung.
Para la realización del spot trabajaron 150 personas durante meses y contó con los especialistas de efectos especiales de la saga de Harry Potter.
David Lauren, hijo del diseñador, denominó a este tipo de publicidad “merchantainment”, una mezcla de merchandising y entertainment y cree que supone una revolución en el mundo de la moda, el arte y la tecnología.
“Los medios de información son demasiado robustos, demasiados universales, demasiado globales para pretender que se mantenga en secreto algo”, Carlos Fuentes, escritor mexicano
El escándalo internacional de las filtraciones de 250.000 documentos del Estado Norteamericano por WikiLeaks suma un nuevo capítulo cada día, como un culebrón de espionaje internacional pero, sobretodo, como un fenómeno que revoluciona el acceso a la información y las comunicaciones. No hay secretos en el Siglo XXI. O al menos, la información pública, tarde o temprano, será pública.
En el sistema de información actual es inevitable que los actos más secretos de los Estados lleguen a conocerse. No hay impedimentos tecnológicos para no revolucionar la transparencia de la información pública. El fenómeno Wikileaks es la toma de conciencia de que todo se sabe o se va a saber. La información en el mundo actual no es lo mismo que hace diez o cinco años, no es lo mismo que antes de Wikileaks.
El riesgo es caer en la tentación en que todo lo que se sepa sea noticia. Y que la filtración no se convierta en una operación conciente, sólo por el hecho de saber que ahora los medios de comunicación saben y sabrán absolutamente todo. Tratar de ocultar la vida pública, ya es parte del pasado.
Más allá del escándalo que implica saber que los diplomáticos profesionales ya no podrán seguir haciendo su trabajo de la misma manera y que, probablemente, los líderes mundiales se miren torcido en la próxima Cumbre del G20, el día D de Wikileaks ha modificado la forma de actuar y funcionar de los gobiernos, el periodismo, los ciudadanos y la viralización de la información. La información está, circula, el peso de la palabra escrita, también se escribe en tinta digital.
Quien no experimentó alguna vez esa maravillosa sensación de “hoy me sale todo bien”. Y sin embargo, muy en el fondo necesitamos que se termine y que no dure para siempre. Porque de ese modo, dejaría de ser un momento único, se perdería el encanto de la sorpresa y la inspiración quedaría reducida a una anécdota.
La inspiración es la fuerza que moviliza a la creación. Detrás de cada gran proyecto, de cada idea revolucionaria, de cada obra de arte, hay un momento de inspiración. Cosas maravillosas ocurren cuando ella aparece, y aunque se trate de una visita fugaz, la abrazamos con nostalgia y serenidad. Nostalgia porque se va, pero serenidad porque sabemos que en algún momento volverá, no sabemos cuándo, pero volverá.
A diario tenemos la posibilidad de apreciar alrededor del mundo obras fabulosas provenientes de raptos de inspiración. A veces simplemente para observar por horas, o compartir con amigos, o despejar la mente, y otras veces para movilizarnos y despertar partes de nuestro cuerpo que hasta ese momento estaban dormidas. Y aquí aparece el rasgo más fascinante de la inspiración: la capacidad de inspirar a otros, de descubrir de lo que somos capaces, de sentirnos especiales y generar cambios.
No todos somos creativos, ni tenemos grandes ideas. Pero tampoco nadie espera que sea así. Imaginen qué distinto sería el mundo si tan sólo dedicáramos unos minutos por día a descubrir estas fuentes de inspiración, de sentarnos frente a la computadora o pasear por una librería en la búsqueda de algunas señales que nos permitan dar los primeros pasos.
Sin embargo, el ser humano suele esperar sentado alguna señal, no la va a buscar. Necesita situaciones límites, motivadores externos o circunstancias excepcionales que lo avispen y le muestren el camino. Es inevitable. Está en nuestra naturaleza. Pero como toda regla tiene su excepción… también hay quienes nunca descansan. Y a ellos los llamo “la fuente más grande de inspiración”.
Seres que esquivan los paradigmas y rompen las barreras culturales, con la capacidad de demostrar a otros que sí se puede y enseñarles el camino. No son motivadores ni entusiastas, son fuentes de inspiración. Porque sus motivos exceden la ambición, los intereses de personas cercanas o la simple necesidad de alimentar su ego. Sus propósitos son siempre mayores y por eso merecen nuestra admiración.
Predican con el ejemplo de manera consistente, porque hacen de ello su forma de vida. No hay baches que tapar, no hay acciones de las que arrepentirse, porque su misión es legítima y sincera, y cada paso, bueno o malo, es parte de ese camino.
Son ellos los que históricamente han conducido los grandes cambios y las revoluciones más trascendentes. Hoy, el mundo los necesita más que nunca.
Porque no hay nada más movilizador que la sensación de sentirnos, en un día cualquiera, diferentes, capaces de crear, reinventar y contribuir a una causa mayor. Atesoramos esos momentos como únicos, pero sabemos que volverán, porque aunque inconscientes, estamos siempre en la búsqueda de la inspiración.
Los invito a ver un videito que les aseguro que al menos les va a dar ganas de agarrar un lápiz y dibujar.
Quien firma es la compañía de comunicaciones de Tailandia, dtac. Una gran corporación con más de 20 empresas que vive de vender teléfonos y llamadas. Cotiza en bolsa y en 2009 registró ingresos totales por 2.200 millones de dólares.
Sin embargo, avisan: para conectarte con algunas cosas importantes, apagá el teléfono.
Esta mañana vino a la Consultora Alex Wood, periodista multimedia y consultor digital, según reza su tarjeta personal.
Sin duda, una experiencia interesante desde el punto de vista profesional, pero que, sobre todo, me dejó pensando en cuestiones mucho más vinculadas al desarrollo personal. Escuchar su experiencia no hizo más que obligarme a pensar en el valor de la creatividad y de las iniciativas personales como la clave del éxito. Viniendo desde el mundo de la técnica fue, sin duda, muy valioso que rescatara el valor de lo intrínsecamente humano, de las historias individuales y, sobre todo, reales. El valor del trabajo en equipo. El resultado; la capacidad de informar de manera casi artística, rescatando lo que debería ser la esencia de nuestro trabajo: cómo se cuenta una historia es tan importante como la historia en sí misma.
Blog de la consultora Muchnik, Alurralde, Jasper & Asoc. MS&L.
Nuestra idea es compartir con la comunidad de la blogósfera aquello que nos inspira... leer más