Anoche falleció una de las mentes más innovadoras de nuestro tiempo: Steve Jobs. Creador de Apple y de Pixar, desde la primera Machintosh al último iPad, pasando también por la película Toy Story, cada nuevo lanzamiento significó un cambio de paradigma. Sus productos redefinieron los conceptos de “computación”, “música” y “animación”. Fue una mente brillante, pero además un ser humano singular que inspiró al mundo como pocos.
Lo recordaremos siempre por su espíritu rebelde e incansable, que lo llevó a superar sus propias creaciones una y otra vez. Y trataremos de mantenernos “hambrientos y alocados”, como él lo recomendó, y sin dudas lo hizo hasta sus últimos días.



